Te vi un punto y flotando ante mis ojos
la imagen de tus ojos se quedó,
como la mancha oscura orlada en fuego
que flota y ciega si se mira al sol.
Y donde quiera que la vista clavo
torno a ver sus pupilas llamear;
mas no te encuentro a ti, que es tu mirada,
unos ojos, los tuyos, nada más.
De mi alcoba en el ángulo
los miro desasidos fantásticos lucir:
cuando duermo los siento que se ciernen
de par en par abiertos sobre mí.
Yo sé que hay fuegos fatuos que en la noche
llevan al caminante a perecer:
o me siento arrastrado por tus ojos,
pero adónde me arrastran no lo sé.
G. A. Bécquer
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muy grosso este flaco (L)
ResponderEliminarme encanta, pariente lejano (?) :P
jajaja
se llama igual que mi tio xD
te amo.